Es una iniciativa dedicada al conocimiento, estudio, formación y difusión del acontecimiento guadalupano y de la Virgen de Guadalupe, profundizando en su historia, mensaje, espiritualidad, símbolos, tradición e impacto en la fe y cultura de México y del mundo.
Busca ser un espacio abierto para todas aquellas personas que desean conocer más profundamente quién es la Virgen de Guadalupe, comprender el significado de sus apariciones y descubrir la vigencia de su mensaje en la vida actual.
Acercar a las personas al conocimiento y amor de la Virgen de Guadalupe mediante una formación seria, accesible y profunda, que permita comprender el acontecimiento guadalupano desde sus dimensiones histórica, espiritual, cultural y evangelizadora.
Conocer · Comprender · Compartir
Conocer la historia y las fuentes.
Comprender el mensaje y su significado.
Compartir responsablemente la riqueza del acontecimiento guadalupano.
Queremos que toda persona que se acerque a Santa María de Guadalupe tenga la oportunidad de conocer su historia, comprender su mensaje, profundizar en su significado y descubrir por qué, después de casi cinco siglos, Guadalupe continúa hablando al corazón de millones de personas.
Un Misionero Guadalupano es una persona que, después de haber recibido formación en el Instituto Guadalupano, responde al llamado de conocer, vivir y compartir el mensaje de Santa María de Guadalupe, poniéndose al servicio de su parroquia y comunidad.
El Misionero Guadalupano busca llevar a otros a un conocimiento más profundo del Acontecimiento Guadalupano, transmitiendo su historia, espiritualidad y mensaje de manera responsable, cercana y en comunión con la Iglesia.
Su misión no consiste solamente en hablar sobre la Virgen de Guadalupe, sino en ser instrumento de encuentro, ayudando a que otras personas descubran en Santa María de Guadalupe a una Madre que escucha, acompaña y conduce hacia Jesucristo.
A través de retiros, encuentros, catequesis, conferencias, grupos de formación y otras iniciativas pastorales, el Misionero Guadalupano lleva lo aprendido a su propia parroquia y comunidad, adaptándolo a las necesidades de las personas a las que sirve.
Su camino
Se forma para conocer.
Profundiza en el Acontecimiento Guadalupano, sus fuentes, historia, espiritualidad y mensaje.
Vive para dar testimonio.
Busca que la devoción guadalupana no permanezca solamente en el conocimiento, sino que se refleje en su vida cristiana.
Sirve para acercar.
Se pone a disposición de su parroquia y comunidad para crear espacios donde otras personas puedan encontrarse con el mensaje de Guadalupe.
Comparte para evangelizar.
Transmite lo aprendido con fidelidad, responsabilidad y sencillez, teniendo siempre como finalidad conducir a las personas hacia Jesucristo.
En pocas palabras
Un Misionero Guadalupano es alguien que se forma para después formar; que conoce para después compartir; y que, de la mano de Santa María de Guadalupe, se pone al servicio de su comunidad para acercar a otros a Jesucristo.
Conocerla. Amarla. Compartirla.